CENTRO DE PSIQUIATRÍA DINÁMICA
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“EL CANARIO EN LA MINA DE CARBÓN” O “NUNCA MATES AL MENSAJERO”

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En este artículo voy a utilizar la analogía del “canario en la mina de carbón“, para tratar de hacer más inteligible el mundo inconsciente de las emociones, y su importancia en psicoterapia.

No hace demasiado tiempo, era relativamente frecuente asistir al fallecimiento de algún minero por intoxicación, debido a que en aquella época no se disponía de la tecnología necesaria para detectar gases tóxicos.

A alguien se le ocurrió la macabra idea de llevarse un canario a las profundidades de la mina, para averiguar si la galería era o no habitable.

Resulta que estos pajaritos son muy sensibles a los gases tóxicos, especialmente al monóxido de carbono y al metano. Si había alguna fuga de estos venenos, el animalito sucumbía mientras los mineros salían corriendo.

Para los que estéis horrorizados con esta historia, os diré que a partir de 1986 se puso fin a su práctica.

¿Pero qué demonios tienen que ver los canarios con las emociones y la psicoterapia?, os estaréis preguntando. Paciencia, que os explico.


UN CASO PRÁCTICO

Voy a relatar un fragmento de sesión —en el seno de una psicoterapia—, que he tenido recientemente con una paciente a la que llamaré Bea. Es una mujer de 34 años, soltera y buena profesional.

Apenas intercambiados los saludos de rigor y con un lenguaje corporal tenso, me soltó:

Estábamos un grupo de amigos … y … el imbécil de Iván se metió conmigo diciendo que tengo la nariz grande. En ese momento no me molestó … y … creo que le contesté algo así … como que tener la nariz grande era un rasgo de personalidad fuerte. La verdad es que me quedé tocada, y poco a poco me fui apagando en la reunión ... Todo esto ocurrió ayer, y desde entonces no paro de darle vueltas. ¡Que vergüenza! ¡Que humillación! ¡Ya sé lo que le tenía que haber dicho!  Me dan ganas de llamarle por teléfono: ¿Sabes lo que te digo …? ¡Que te vayas a la mierda! ¡Ja! .

Poco a poco se fue serenando. Le señalé que lo que acababa de relatar ya le había pasado en diferentes contextos y con distintas personas. Personas, con las que acababa rompiendo toda relación.

Le expliqué, que en este caso, aunque su primer impulso fue el de “matar al mensajero” mandando a la mierda a Iván, NO LO HIZOY ESO MARCABA UNA GRAN DIFERENCIA EN SU MODO HABITUAL DE PROCEDER

Por PRIMERA VEZ NO SALIO CORRIENDO, y fue capaz de “apagarse en la reunión”, conectando y permitiéndose ser la persona vulnerable y sensible que es, dándose cuenta además, de cómo las críticas la sumían en un bajón que la dejaba exhausta.

A partir de esta anécdota, la psicoterapia se ha centrado en el desgaste que le supone mantener su “personaje oficial” de mujer ideal y perfecta; que proyecta una imagen exitosa y segura de sí misma, mientras que en su intimidad se percibe pequeña, vulnerable, y llena de miedos y vacilaciones.

SU “PERSONA” SE ESCONDE PERMANENTEMENTE DETRÁS DE LA MÁSCARA DE SU “PERSONAJE”

ASUSTA PARA QUE NO LA ASUSTEN

HIPÓTESIS DIAGNÓSTICA

Desde que comenzó su psicoterapia, hemos visto que vive atrapada en una relación turbulenta con ella misma. Por un lado su “personaje” —perfecto e ideal—, trata permanentemente de satisfacer “el deseo del otro”. Esa dedicación y entrega, le reporta todo tipo de compensaciones que alimentan su Ego, y nutren su autoestima. Pero no le sale gratis. Tiene que emplearse a fondo, día a día y hora a hora, para lograr de manera permanente el aplauso de los demás. Necesita de esa droga para calmar la vulnerabilidad e indefensión, de la que vive detrás de la máscara.

Por eso, ante la más mínima critica, siente que su esfuerzo por ser perfecta no se ve compensado suficientemente, con lo que entra en acción —en forma de rabia—, el resentimiento acumulado por tener que hacer tantos sacrificios para que la quieran y valoren. Pero ahí no queda la cosa. Después de la rabia, necesita “matar al mensajero”, que se ha atrevido a dejar al descubierto su vulnerabilidad y baja autoestima. 

¿Cual es el problema de base? ¿Qué indica la rabia de Bea frente a la más mínima de las críticas?

Indica que Bea posee una MUY BAJA AUTOESTIMA debido a que es incapaz de valorarse y quererse. Además, de una manera inconsciente, CREE QUE NO SE MERECE NADA, con lo cual también es incapaz de recibir.

POR MUCHO QUE LE DEN, NUNCA SERÁ SUFICIENTE, Y ADEMÁS CUALQUIER CRÍTICA, SERÁ LA PRUEBA DE QUE NO VALE NADA

DINÁMICA DEL CONFLICTO

Pero ¿por qué su autoestima es tan baja?

En este blog, me he referido en innumerables ocasiones a las creencias, como las “gafas” a través de las cuales vemos la realidad. Todos interpretamos los mensajes que nos llegan en función de nuestro “peculiar” punto de vista.

DESCUBRIR ESAS CREENCIAS LIMITANTES, Y CAMBIARLAS POR INFORMACIÓN QUE MEJORE LA VIDA DE NUESTROS PACIENTES, DEBE SER EL OBJETIVO BÁSICO DE CUALQUIER PSICOTERAPIA

Es probable, que entre sus “programaciones” iniciales, esté la creencia limitante profundamente arraigada, de que PENSAR EN ELLA ES SER EGOISTA. Que primero son los otros, y que si piensas antes en tí, es que eres muy mala persona y además careces de empatía.

Mientras esa creencia limitante anide en su inconsciente, seguirá siendo incapaz de amarse y valorarse por sí misma, necesitando que los demás lo hagan por ella.

Por fin, se ha dado cuenta que el mensajero (Iván) —al igual que ocurre con el canario—, no es el enemigo, sino el aliado que le señala que tiene un problema (baja autoestima) que no puede detectar a simple vista, pero al que tendrá que enfrentarse antes o después, para no seguir repitiéndolo

LA IMPORTANCIA DE LA EMOCIÓN

Ya hablé de la importancia que tienen las emociones, por la información que nos dan sobre nosotros mismos.

PERO NO ES LA EMOCIÓN EN SÍ LA QUE PERTURBA, SINO EL NO SABER LEER Y APROVECHAR LA INFORMACIÓN QUE TRANSMITE

En “Las emociones NO son el problema …” utilicé la analogía del coche, para explicar que una emoción se comporta como esa lucecita del tablero de mandos, que al encenderse nos “señala” un problema a resolver: en unos casos será la luz de la gasolina, en otros los frenos, la temperatura, etc. Para resolver el problema, “solo” necesitamos saber, QUÉ nos indica esa lucecita y CÓMO hay que proceder para apagarla.

El problema surge cuando se nos enciende una alarma que no sabemos: ni lo que quiere decir, ni lo que hay que hacer para apagarla.

En el caso de Bea, la lucecita que se enciende es la rabia que se le desencadena cuando siente la más mínima critica.

Esa lucecita de la rabia indica QUE su autoestima es muy baja, y lo que hay que hacer para apagarla, es CAMBIAR SU CREENCIA LIMITANTE de que pensar en ella misma es ser egoista.

Actualmente, la psicoterapia está focalizada en el cambio de esa creencia limitante.

2 Comments

  1. me ha gustado mucho el comentario acerca de la emociónes en si no son las que perturban, sino el no saber que hacer con la información, me parece de lo mas sano!

    • Efectivamente Mar. Las emociones siempre están plenas de significado y el reto es aprender a descifrarlas. Gracias por el comentario

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