CENTRO DE PSIQUIATRÍA DINÁMICA
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POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL EL CAMBIO ? (PARTE I)

Cambio blog¿Cuantas veces hemos intentando algún tipo de cambio en nuestras vidas y cuantas veces hemos fracasado en ello? ¿Por qué es tan difícil cambiar? ¿Por qué a pesar de desearlo, no lo logramos siempre? ¿ Por qué después de mantener el cambio durante un tiempo, volvemos a ser los de antes?

Cada uno tiene sus propias teorías frente a esas cuestiones: Las respuestas más comunes oscilan entre el yo soy así de fábrica (genética), hasta el que afirma con rotundidad, que a partir de una determinada edad ya es imposible cualquier cambio

Voy a intentar aportar algo de luz sobre el tema.

1.- Programación inicial. Desde el momento del nacimiento somos sometidos a una programación continua que nos condiciona – a través de las creencias del grupo – para lo que tenemos que ser, hacer o poseer en la vida y así ser considerada una persona de éxito y con un alto grado de bienestar. Las creencias son pensamientos que se nos van instalando en el inconsciente, que se convierten en verdades absolutas y cuyos mandatos son difíciles de ignorar. Múltiples investigaciones confirman que esa programación – lo que nos dicen que debemos pensar, sentir y hacer – tiene lugar básicamente durante el primer septenio de nuestra vida. Por lo tanto: Una creencia es lo que es verdad para mi. 

2.- Creación del EGO. Esta constante programación culmina con la instalación del programa de conflicto llamado EGO o ignorancia aprendida o mente no observada (Eckhart Tolle). Progresivamente nos vamos separando de la “fuente” de donde venimos; llámese esta, Dios, energía, conciencia o espíritu. Empezamos a olvidarnos de quienes somos realmente, alejándonos de nuestro centro, pasamos de SER UNO a ser muchos personajes, para finalmente quedar atrapados en el paradigma de que soy como me han dicho que soy

Por tanto, el EGO es la falsa creencia de quienes somos. Vivimos conforme a la idea que tenemos de nosotros mismos. Por eso es tan importante librarse del yugo de la mente, objetivo filosofal de todas las corrientes espirituales.

3.- Identificación con el EGO. Si te digo que me digas quien ERES TU, me contestaras por ejemplo; que eres un hombre blanco, español, mecánico, padre de familia, amable, cariñoso, etc. En realidad no me dices quien eres tu, sino que me describes a tu EGO; como un conjunto de personajes que representas, de los cuales dependes y con los que te identificas. Al ir alejándonos de nuestra esencia, el EGO se percibe así mismo como un ser aislado, siendo por tanto su emoción básica el miedo. Ese miedo, generará un sufrimiento que será directamente proporcional al tamaño de nuestro EGO.

Mi VERDADERO YO, es suplantado por el EGO con el que me identifico y al que le cedo todo el poder sobre mi vida, desviándome del SENTIDO del SER, a la AMBICION por el TENER

4.- El pensamiento irracional. Cuando las creencias se instalan en nuestra mente, vemos la vida a través de ellas. Nos volvemos adictos y las defendemos hasta la muerte. Se comportan como verdaderos motores que mueven nuestra existencia. La mente es muy conservadora y con gran propensión al autoengaño. Ama lo seguro y conocido. Es muy resistente al cambio, y no busca la verdad, sino la coherencia con su sistema de creencias; distorsionando, negando o rechazando cualquier información que le genere conflicto frente a ellas. Busca permanecer de forma constante en su zona de confort.

Aunque la veracidad de las creencias puede ser cuestionada – se comportan como verdades absolutas –, sus efectos si pueden generar múltiples trastornos. El pensamiento visto de esta manera es un enemigo que vive dentro de nosotros, al que no reconocemos ni en su presencia, ni en su capacidad destructiva. Es lo que se conoce como pensamiento irracional.

Cuanto más restrictivas y limitantes sean nuestras creencias, peor lo pasaremos en el mundo real; que siendo absolutamente cambiante (la única constante en la vida es el cambio), nos exige una adaptación continua, sin la cual, SOLO podemos aspirar a sobrevivir, pero no a vivir plenamente.

¿Cómo darnos cuenta si estamos procesando la información que nos llega, de forma correcta o distorsionada? Simplemente observando nuestro nivel de sufrimiento.

5.- El camino de la racionalización y el cambio. Las creencias como pensamientos enquistados en la mente, nos atan a nuestra zona de confort, configurando esquemas de incapacidad o creencias limitantes (mejor lo malo conocido, que lo bueno por conocer), a las que nos aferramos con todas nuestras fuerzas. Cuestionar la certeza incontrovertible de que soy como me han dicho que soy, requiere de mucha energía y valentía.

Pero la vida, a través de sus vaivenes e incertidumbres, nos enfrenta continuamente a situaciones límites o crisis, que nos confrontan con nuestras creencias limitantes. Cualquier situación de esta índole, se resolverá o bien con una ruptura y hundimiento – con la consecuencia clínica correspondiente –, o como una posibilidad de cambio, que pondrá en cuestión el sistema de creencias en el que nos apoyamos, iniciando un “formateo del disco duro” y por tanto, un cambio más adaptado a la realidad que nos toca vivir.

¿Pero, y si no hay situaciones límites que precipiten el cambio? Entonces tenemos que ser capaces de crearnos esas situaciones limites.

Pensemos por ejemplo, en una persona que se resiste a salir de casa para asistir a una fiesta, pero que finalmente presionada por el entorno, decide acudir a ella. Al regresar, se sorprende de lo feliz y contenta que se siente por haber ido. ¿Cual ha podido ser su proceso mental interno? Probablemente, esta persona era víctima de unas creencias limitantes que configuraban un esquema de incompetenciano soy capaz de relacionarme, soy aburrido, nadie se fija en mi, etc. –. Pero ha sido capaz de enfrentarse con éxito a esa situación limite, al asistir a la fiesta y confrontar sus miedos. El premio es que ha superado ese esquema de incompetencia, con el consiguiente cambio y crecimiento personal.

Ha sido la experiencia directa o realidad – ir a la fiesta – lo que le ha demostrado lo absurdo de su creencia limitante.

Así pues, la información que nos llega de la experiencia directa o realidad, es de lo más valioso para cualquier tipo de cambio. Actualiza nuestro software y nos pone en el camino de la racionalización. Según esto, parece que la “duda metódica” en nuestra forma de pensar, puede ser una buena solución para apartarnos del camino de la irracionalidad que tanto daño nos hace.

Quizá ahora podamos entender más, la importancia que tiene en la educación de nuestros hijos, el ayudarles a abrir su mente proporcionándoles de manera adecuada y responsable, experiencias donde tengan que enfrentar lo temido, lo desconocido o lo inseguro (viajes, relaciones, situaciones, estudios, etc).

Cuando una persona está tan atrapada y bloqueada en su sistema de creencias limitantes, suele acudir a un terapeuta. Lo más eficiente, por parte de este, consiste es llevar al paciente de manera adecuada y progresiva, a salir de su zona de confort, para ayudarle a enfrentar sus miedos y generar el cambio. Será la experiencia directa, como fuente de sabiduría perenne, quien le va a demostrar en última instancia, lo absurdo de sus creencias

2 Comments

  1. La oportunidad de cambiar las cosas tan sólo depende cuando asumes tu responsabilidad, asumes tu poder en el momento que tomas conciencia sobre lo que puedes aprender y mejorar en tu vida y en tus circunstancias. Eduardo, gracias, nos haces pensar y reflexionar y eso es BUENO

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